Un sábado de abril, paseando por las ruidosas calles de Palermo y entre el incesante transcurrir del tráfico me di de bruces con una interesante propuesta didáctica: “Palermo apre le porte, La Scuola adotta la Città”. Con este proyecto, las escuelas y sus alumnos se declaran los “tutores” del ingente patrimonio de esta ciudad. Estas actividades no eran otra cosa que la adopción de un monumento por parte de los estudiantes que se encargaban de guiar a los visitantes a través de la historia de los monumentos y su proyección artística. Una niña de 11 años nos explicó las diferentes funcionalidades de las salas de unas termas romanas frente a las ruinas de una domus, y un adolescente, en la Biblioteca della Regione di Sicilia, nos mostró el empleo del papel japonés en la restauración de libros pertenecientes al fondo antiguo. Pero, más allá de la gratuidad de las visitas, de la puesta en valor de joyas que, diariamente, pasan inadvertidas a los visitantes, estas actuaciones sirven como método de sensibilización de nuestra juventud. Y así, ante las aburridas lecciones de historia y arte donde la memoria colectiva se traduce en fechas y batallas, ellos aprenden con el interés renovado de enseñarnos una nueva lección sobre nuestro pasado.


Fig. 1: Carteles ilustrativos de la historia de la Villa Bonanno y las excavaciones arqueológicas del recinto. Fig. 2: Programa mayo-abril de 2011 de “La Scuola adotta la Città”
¡Qué buena idea la de los palermintanos! Gracias por compartir el hallazgo.
J.Domingo